La ratonera de Agatha Christie es, tal vez la obra de teatro más representada en los teatros londinenses a lo largo de su historia. Un hecho apenas difundido pudo acabar en catástrofe el pasado viernes día 11 en el Instituto San Isidoro de Los Dolores en Cartagena.

Según diversos testimonios un conato de incendio, provocado probablemente por la negligencia de un alumno, generó un fuego que afecto a la línea eléctrica. Una alumna se percató de la existencia del foco de fuego con una abundante humareda y dio la voz de alarma. Inmediatamente cundió el pánico y el profesorado y alumnado del segundo piso, siguiendo las indicaciones del plan de evacuación del centro, inicio el desalojo de las instalaciones. Un grupo de alumnos bajó por una de las escaleras, que da a la cantina, encontrándose con la desagradable sorpresa de que la misma estaba cerrada a cal y canto, quedando así atrapados en la ratonera. Con el lógico nerviosismo y estado de ansiedad, volvieron sobre sus pasos y, esta vez sí, pudieron bajar por la escalera de uso habitual de entrada a las aulas, llegando al exterior, es decir a un área de seguridad.

Afortunadamente no pasó a mayores. El fuego se extinguió con los recursos del centro, con los extintores portátiles. Ni siquiera fue necesaria la intervención de los bomberos. Pero…

Pero lo que quedó en un susto pudo haberse convertido en una tragedia.

La actual normativa contempla que en los edificios con dos escaleras no es obligatoria la escalera exterior de emergencias, pero de nada sirve disponer de dos escaleras si una de ellas está clausurada y lo que es más inadmisible, sin que los usuarios tuvieran conocimiento de ello. Lo que es más sugerente en todo este episodio con final feliz, es que el coordinador de prevención de riesgos del citado centro, no es otro que el ex concejal de seguridad e interior del Ayuntamiento de Cartagena, D. Pedro Martínez Stuz, alguien del que se supone que por su anterior responsabilidad, debería ser un baluarte en este campo.

Parece que este tipo de noticias no deba difundirse en aras de no crear alarma social, pero consideramos que no solo deben conocerse, sino investigarse y depurarse responsabilidades si las hubiese.

Afortunadamente en esta ocasión todo ha quedado en un susto, pero por desacuerdo, negligencia o ignorancia de los responsables de prevención del centro, el episodio podría haber terminado en tragedia.

Gabinete de Prensa de Movimiento Ciudadano

La ratonera
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