Ramón Luís I de Llorón, de todos es conocido los continuos lloriqueos y reproches del presidente Valcárcel hacia el Gobierno de la nación; el agua, la deuda histórica, equidad con el resto de autonomías, etc. Puertas adentro es conocido lo que el presidente hará pasadas las elecciones; copago en la sanidad, ERE de funcionarios, autovías de pago, recortes en educación, etc.

Al pobre Ramón Luis no le salen las cuentas, la caja de la CARM esta en números rojos y el no pago de deudas a sus proveedores ha supuesto, directamente, la quiebra de numerosas empresas con las consiguientes perdidas de empleo. Él que tuvo tantos años de bonaza económica, y cual cigarra no ahorró, gasto y despilfarro, por ejemplo; patrocinado un equipo de Formula I o pagando presentadores de lujo (Antonio Hidalgo, Carlos Sobera, Bertín Osborne, etc) para su televisión de partido 7RM. Pero claro él esta exento de toda responsabilidad, la culpa es de Zapatero.

En Cartagena también es conocido como ejerce su reinado el SR. Valcárcel en la mal llamada Región de Murcia. La Comarca de Cartagena que representa el 30% de la riqueza regional y el 26,2 de la población es año tras año agraviada y discriminada en los presupuestos regionales, nuestras autovías son de pago desde que se inauguraron, la deuda histórica de la CARM con Cartagena nunca se reconocerá ni se pagará, la equidad de trato se puede resumir en un “todo para la ciudad de Murcia” y así podríamos escribir una Biblia de todas las injusticias que Valcárcel y su CARM tienen para con Cartagena.

Mientras la Sra. Barreiro, la que tiene el primer (y único) pensamiento de la mañana para Cartagena, calla, consiente y mira a otro lado ante el centralismo murciano que tanto daño hace a Cartagena. Nuestra alcaldesa sigue las directrices de su partido nacional y prioriza los intereses del PP (es decir Murcia, Madrid) a los intereses de Cartagena, y es aquí donde se hace absolutamente necesario que nos olvidemos de pomadas y amputemos el quiste, votando a una fuerza política autónoma capaz de plantar cara al PP y al PSOE, un partido cuyo principio y fin es Cartagena y que no es otro que Movimiento Ciudadano de Cartagena.

La próxima cita electoral nos da la oportunidad de cerrar la “barra libre” del centralismo murciano, de decirle a Valcárcel que deje de hacer lo que critica, y de explicarle a Barreiro que la mayoría de sus pensamientos y dedicación deben ser para Cartagena.

Consejos vendo, y para mí no tengo
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