El Tribunal Especial de Recursos Administrativos ha resuelto, en fecha 2 de octubre, con puro formalismo la impugnación presentada por MC y un particular contra el concurso de proyectos de la Catedral de Cartagena, el proyecto que Arroyo pretende imponer pese a contradecir el Plan Director y desfigurar la monumentalidad del templo.
El Tribunal sostiene que un concejal —o cualquier ciudadano de Cartagena— no puede recurrir esta actuación del Gobierno local, y además niega la representación del edil recurrente porque no forma parte del órgano de contratación.
Desde MC recordamos que es la ley la que deja fuera de la Mesa de Contratación a la oposición, condicionando la fiscalización y control, pero que esta legitimación está más que reconocida por los tribunales superiores.
La resolución es inverosímil jurídica y lógicamente pero complica la continuación de esta vía y abre la puerta a que Arroyo continúe con su proyecto de destrozar la Catedral.
La inadmisión del recurso presentada por el concejal de MC Cartagena con el argumento de falta de legitimación es contraria a la doctrina establecida por el Tribunal Supremo y vulnera el artículo 24 de la Constitución Española, en su vertiente del derecho fundamental a la tutela judicial efectiva.
Así lo han reconocido expresamente las Sentencias del Tribunal Supremo núm. 964/2025, de 11 de marzo (ECLI:ES:TS:2025:964) y núm. 2746/2025, de 17 de junio (ECLI:ES:TS:2025:2746), que fijan jurisprudencia en el sentido de que los concejales están legitimados para intervenir judicialmente y para promover la revisión de oficio de actos y acuerdos municipales cuando éstos afecten al interés público local o a la correcta gestión de la corporación, sin que pueda denegarse tal legitimación por el mero hecho de no formar parte del órgano de contratación o de no haber recurrido en plazo el acto impugnado.
MC seguirá explorando todas las vías legales para impedir que Noelia Arroyo convierta la Catedral en un centro de interpretación, o lo que es peor, en el final de su dignidad histórica y espiritual.
Confiamos en la vía abierta en el coloquio sobre la Catedral que organizó la pasada semana ‘Cartagena Siempre’.
Y, en cualquier caso, la instamos desde ya a no ejecutar ese proyecto y escuchar el unánime grito social contra su cacicada.
