La vicepresidenta de MC censura que PP y los diputados procedentes de Vox declaren inhábiles los viernes mientras proyectan ampliar la sede parlamentaria sobre la antigua residencia Alberto Colao
MC recuerda que el propio Partido Popular reclama medidas contra el absentismo laboral y le invita a aplicar el mismo criterio a los representantes públicos
La vicepresidenta de MC Cartagena y candidata de la formación cartagenerista a la Presidencia de la Comunidad Autónoma en las últimas elecciones regionales, Esther Guzmán, ha lamentado hoy que las últimas decisiones adoptadas en la Asamblea Regional “confirmen lo que los cartageneros llevan demasiado tiempo comprobando: tenemos aquí el edificio del Parlamento autonómico, pero su utilidad para Cartagena es prácticamente inexistente”.
La Mesa de la Cámara y la Junta de Portavoces han acordado para el último año de legislatura celebrar los plenos los martes y miércoles, reservar lunes y jueves para las comisiones y declarar inhábiles los viernes, de manera que la actividad parlamentaria ordinaria queda concentrada de lunes a jueves.
“Han decidido tener tres días a la semana sin actividad parlamentaria y eso suponiendo que los otros cuatro tengan una productividad que justifique sus importantes retribuciones, algo que, al menos en lo que respecta a Cartagena, resulta muy difícil de apreciar”, sostiene Guzmán.
Para la dirigente cartagenerista, “los diputados vienen a Cartagena, entran y salen de la Asamblea y cobran un sueldo pagado por todos, pero resulta complicado recordar qué decisiones de esa Cámara han mejorado realmente la vida de los cartageneros”. “Tener la Asamblea Regional en Cartagena nos sirvió durante años para pagar dietas a quienes venían a trabajar aquí y ahora parece servirnos también para descubrir que algunos consideran excesiva una semana parlamentaria de cinco días”, ironiza.
El PP contra el absentismo… salvo en la Asamblea
Guzmán considera especialmente llamativa la posición del Partido Popular, “porque es el mismo partido que lleva meses reclamando públicamente medidas para combatir el absentismo laboral y afirmando que quien incumple injustificadamente sus obligaciones perjudica a quienes sí cumplen”.
El propio PP nacional reclamó el pasado mes de julio medidas contra el denominado “absentismo fraudulento”, calificándolo como un problema que debe ser abordado por administraciones y agentes sociales.
“Suponemos, por tanto, que el PP aplicará su preocupación por la productividad también a la política y propondrá reducir proporcionalmente las retribuciones de los diputados si considera que la Cámara necesita menos días de actividad”, señala Guzmán.
La vicepresidenta de MC añade que “no parece razonable pedir continuamente productividad, esfuerzo y sacrificios a trabajadores, autónomos y empresarios y diseñarse después un calendario parlamentario cada vez más cómodo”.
Más despachos y menos días de trabajo
MC considera aún más contradictorio que esta reducción de la actividad coincida con la decisión de la propia Asamblea de demoler la antigua residencia universitaria Alberto Colao para ampliar sus instalaciones.
La Asamblea comenzó este verano la demolición del inmueble, con una adjudicación de 702.902,56 euros, explicando oficialmente que el edificio había sido recuperado para ampliar la sede legislativa.
MC ya había reclamado que el inmueble volviera a prestar servicio como residencia universitaria, recuperando sus 160 habitaciones para contribuir a paliar uno de los principales problemas de alojamiento que padecen los estudiantes de la UPCT. La propuesta fue rechazada por PP y Vox en el Ayuntamiento.
“Nos quitaron una residencia universitaria que Cartagena necesita para hacer sitio a más dependencias parlamentarias. Ahora nos dicen que van a utilizar la Asamblea cuatro días por semana. La pregunta es bastante sencilla: si cada vez trabajan menos días, ¿para qué necesitan cada vez más despachos?”, cuestiona Guzmán.
A su juicio, el episodio resume “perfectamente” la relación del actual modelo autonómico con Cartagena: “Nos quitan un recurso útil para los estudiantes para ampliar una institución que cada vez tiene menos actividad y que, después de cuatro décadas instalada aquí, sigue sin generar para Cartagena el peso político e institucional que debería corresponderle”. Guzmán concluye reclamando “una reflexión profunda sobre la utilidad que tiene para Cartagena la actual configuración de la Asamblea Regional”.
“Cartagena no necesita simplemente ser la dirección postal de la Asamblea Regional. Necesita que las instituciones que están en nuestra ciudad sirvan a nuestra ciudad y a sus ciudadanos. Y, a la vista de los resultados, eso sigue sin suceder”, sentencia.
